Cortar no es un trabajo de fuerza bruta: utilice hojas de sierra de cinta de carburo para lograr un procesamiento más inteligente.
Al serrar materiales difíciles de procesar (como aleaciones de titanio, acero inoxidable, aleaciones resistentes al calor y metales endurecidos superficialmente), las hojas de sierra de cinta con dientes de carburo se han convertido en herramientas ampliamente utilizadas debido a su excelentecorteEficiencia y durabilidad. En los últimos años, cada vez más usuarios han comenzado a utilizarlas en el procesamiento de materiales comunes y han comprobado que ofrecen velocidades de corte rápidas, un buen acabado superficial y una vida útil que aumenta aproximadamente un 20 % en comparación con las hojas de sierra bimetálicas tradicionales.
1. Estructura y geometría del diente
Las formas de dientes más comunes en las hojas de sierra de cinta de carburo incluyen dientes de corte de tres dientes y dientes de rectificado trapezoidales. Entre ellos, el diente de corte de tres dientes suele tener un ángulo de ataque positivo, lo que facilita el corte y la formación de virutas en materiales de alta resistencia o dureza, resultando ideal para entornos de producción eficientes. Al procesar materiales con superficie endurecida (como vástagos de cilindros o ejes hidráulicos), se recomienda utilizar dientes con ángulo de ataque negativo. Esta estructura ayuda a empujar la capa superficial endurecida bajo altas temperaturas, logrando así un corte suave y preciso.
Para materiales abrasivos como el hierro fundidoaluminioLas hojas de sierra de cinta con un paso de dientes ancho y un diseño de ranura de corte ancha son más adecuadas, ya que pueden reducir eficazmente la fuerza de sujeción del material en la parte posterior de la hoja de sierra y prolongar la vida útil de la herramienta.
2. Diferentes tipos de hojas de sierra y su ámbito de aplicación.
• Materiales de diámetro pequeño (<152 mm): Adecuado para hojas de sierra de carburo con estructura de tres dientes y forma de diente con ángulo de ataque positivo, con buena eficiencia de corte y adaptabilidad al material.
• Materiales de gran diámetro: Se recomienda utilizar hojas de sierra con diseño de múltiples filos, que generalmente presentan hasta cinco superficies de corte en la punta de cada diente para mejorar la capacidad de corte y la tasa de remoción de material.
• Herramientas para endurecimiento superficial: Se deben seleccionar hojas de sierra de tres dientes con ángulo de ataque negativo, que permiten un corte a alta temperatura y una rápida eliminación de virutas, y un corte eficaz a través de la capa exterior dura.
• Metales no ferrosos y aluminio fundido: Adecuado para hojas de sierra con diseño de paso de dientes ancho para evitar el agarrotamiento por ranuras y reducir las fallas prematuras.
· Escenarios de corte generales: Se recomienda utilizar hojas de sierra de cinta de carburo de uso general con forma de diente de ángulo de ataque neutro o ligeramente positivo, que son adecuadas para una variedad de formas de material y requisitos de corte.
3. La influencia del tipo de diente en la calidad de corte
Los distintos tipos de dientes se corresponden con diferentes métodos de formación de virutas. Por ejemplo, un diseño utiliza cuatro dientes afilados para formar siete virutas. Durante el proceso de corte, cada diente distribuye la carga de manera uniforme, lo que contribuye a obtener una superficie de corte más lisa y recta. Otro diseño utiliza una estructura de tres dientes para generar cinco virutas. Si bien la rugosidad superficial es ligeramente mayor, la velocidad de corte es superior, lo que resulta adecuado para procesos donde la eficiencia es primordial.
4. Recubrimiento y enfriamiento
Algunas hojas de sierra de carburo incorporan recubrimientos adicionales, como nitruro de titanio (TiN) y nitruro de aluminio y titanio (AlTiN), para mejorar la resistencia al desgaste y al calor, y son aptas para aplicaciones de alta velocidad y avance. Cabe destacar que los distintos recubrimientos se adaptan a diferentes condiciones de trabajo, y su uso debe evaluarse exhaustivamente en función de las necesidades específicas de cada aplicación.
